Discutía el otro día con un amigo varón sobre el tema del aborto. Discutía argumentando e intercambiando opiniones en privado y solos los dos. Me desmontó, sin hablar directamente de ello, uno de mis axiomas sobre el tema. Y es que yo discutía personalizando y pensando que tenía más derechos a la discusión que él. Yo soy mujer, yo soy madre, yo he llevado un feto en mis entrañas. ¿Tengo más argumentos válidos que un hombre? ¿Que un cura?. Pues no, no los tengo.
No soy pro-aborto. No creo que nadie lo sea. "Mira, una embarazada, ojalá aborte". ¿Estamos locos?. Ni siquiera soy pro-vida, aunque me enerve hasta el infinito y más allá que algunos grupos se hayan alzado con ese título. No soy pro-vida por que estoy a favor de la eutanasia, ergo, caería en contradicción conmigo misma. Entonces ¿qué soy? Soy pro-derechos y pro-libertad individual. Nunca colectiva. El ser humano es libre hasta para decidir irse a lo alto de un monte y tirarse piedras contra la cabeza. Bien por él o ella. No es libre de subirse al monte y tirarle piedras a la cabeza a otro. Bajo el lema no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti mismo vamos bien.
La iglesia opinando de vida cuando durante toda su historia con la quema de brujas, la inquisición, las penitencias autoinfligidas o el oscurantismo de la pederastia, ha estado demostrando que la vida humana le importa un comino, me produce risa. Pero, puede opinar. El estado Español con opiniones como comparar a los defensores de la antigua ley del aborto con Herodes y su masacre de inocentes (aquí un personaje bíblico ligado a Jesús de Nazareth y a las fechas que tocan) (frase de Juan Cotino Presidente de las Cortes Valencianas dicha en su blog el día 27 de diciembre) o declaraciones (todas las concernientes a este tema) como las de Ruiz-Gallardon (actual Ministro de Justicia) no puede opinar. Y, el Estado no puede porque legisla. Y menos aún puede opinar haciendo suyas las opiniones de una iglesia en un país que, recordemos todos por favor, es por la "sagrada" constitución (nomelatoquesporfavor) de 1978, aconfesional.
Todo esto hace que me plantee si realmente esto es Matrix o una prueba de que Dios si que existe y está jugando a la desesperada con las fichas que le han tocado en estos tiempos (recordemos como jugó en los años 30 y 40 con la "bendita" laicidad Española y lo que nos trajo de represión y oscurantismo). De Ruiz-Gallardón rescato la que más me ha dolido: "Yo si que tendría un hijo con malformaciones graves. Sin dudarlo, ya que es una convicción personal". Exacto. Y no voy a entrar en porqué es esa su convicción personal, si tiene pasta para darle a su hijo malformado todas las necesidades de esta vida y la siguiente o que opina su mujer del tema. Una malformación grave no se nutre solo de amor al hijo y al santisimo, "diosproveerá" ¿Porqué su convicción "personal" le ha llevado a reformar la ley de aborto y convertirla en la más restrictiva de toda Europa? Sólo están por detrás nuestro Malta, Andorra y el Vaticano. En estos tres países es ilegal abortar. Es la contra-reforma más restrictiva de toda la democracia Española. Anterior a esta reforma solo queda que sea ilegal. La OMS ha alertado de los peligros de exigir la autorización de terceros (¿terceros a ti para decidir por ti?) o presentar la denuncia previa por violación, solo llevaran a la clandestinidad y por lo tanto a más mortalidad. Que se jodan ¿no? pensarán algunos. Que no hubieran follado. Los llamados por ellos mismos "pro-vida" prefieren que muera una mujer embarazada a terminar con un óvulo fecundado. Es curioso porque se denomina ovulo (cuando no está fecundado), cigoto (al ser fecundado por un espermatozoide), embrión hasta las 8 semanas y ahí ya pasa a ser feto. Y se llama feto hasta el momento del parto. Cuando nace, esto es cuando sale, lo sacan del cuerpo de esa mujer y empieza a respirar por si solo, entonces ya es un ser humano.
Y de eso se trata en su argumentación. De tiempos de vida. O eso nos quieren hacer creer con las fotos y vídeos de los fetos en las campañas pro-vida. Pero ¿que pasa después de ese nacimiento? Ah. A nadie le importa. En ese momento el feto pasa a ser niño y entonces, en ese momento se le asigna un nombre y dos apellidos y se le asigna unos padres (señores hombres/padres-a-poder-ser: anterior a ese momento a mi nadie legalmente autorizado, mi ex-suegra no cuenta, me preguntó qué hombre me había fecundado ese feto), se le registra en el hospital y posteriormente en el registro civil. Se le asigna médico. Se le hace la ficha de salud. Se le inscribe en el censo. Y empieza a tener derechos. Tiene derechos como ser vivo que es. Es curioso. Hasta ese mismo momento era solo la mujer que será madre la que importaba. Porque yo no era madre. Si Luc se llega a perder por el camino antes de nacer no se hubiera llamado Luc, no sería, no existiría y yo, no sería madre. ¿Estamos con esto?. Cuando yo estaba embarazada iba yo al ginecólogo que era mi médico. El que es ahora padre de mi hijo me acompañaba a veces pero, la verdad, podría ir mi hermana Cristina (de hecho alguna vez vino) o mi madre (de hecho alguna vez vino), pero la que siempre, siempre tuvo que ir fui yo. La que estaba embarazada era yo y se trataba de mi. De mi salud. No visitaba al feto un pediatra. En cuestiones de salud era yo la que importaba. En el momento que parí, recuerdo que me descoloqué un poco cuando a los pocos días me dieron cita con el pediatra para Luc si o si. Tenían que hacerle la revisión de la semana. ¿Y yo? Dije a la ginecóloga. "Tú no. Tú estás bien. Solo has parido". En ese momento Luc se convirtió en importante y en el ser frágil al que había que proteger. Me recogí los puntos provocados por el parto y la soberbia como pude y empecé a comprender lo que era ser madre.
Mi madre ha parido cinco hijos y no se si habrá perdido algún feto o cigoto por el camino. Lo que si recuerdo es que siendo yo adolescente (allá por mis doce) alguien con muy mala baba le preguntó que como es que siendo tan de izquierdas ella y mi padre habían tenido cinco hijos, ¿no estaba ella a favor del derecho a la interrupción del embarazo? y ella, muy gitana rubia, se incendió. Dijo que por supuesto que lo estaba y lo que lo había estado cuando era niña y empezó a entender lo que era eso, y cuando fue adolescente y cuando se caso y tuvo uno, y tres y hasta cinco hijos, y que lo seguiría estando cuando fuera abuela (lo está). Ella estaba (está) a favor de que otras mujeres, si quieren, por las causas que consideren oportunas ellas, puedan tener la opción de interrumpir o no ese embarazo con unas ciertas garantías y que ni la iglesia entonces, el padre de la mujer (esa "tercera persona" de la contrareforma actual) o la pareja pudiera opinar sobre su cuerpo y el cigoto, embrión o feto (según el tiempo de gestación, pero nunca niño) que llevaba dentro.
Como yo he mamado eso y me han dado siempre alas para leer y discutir y argumentar, me encuentro escribiendo sobre este tema sin despeinarme y a los que les ofenden mis opiniones os digo. Pensad a que a mi me ofenden muchas veces las vuestras. Quid pro quo Clarice, que decía aquel.
Feliz pseudo lunes de enero y gracias por leer
Había muchas imágenes para ilustrar este post, pero la Espe siempre da muuucho más juego por si sola sin tener que recurrir a otras mujeres más sensatas. Imagen sacada del blog http://www.ojosdehumanoide.com/iglesia








