Corría y futboleaba en España el terrorífico año 82, a la sazón mis años 11. Mi madrina Amalia me regaló mis dos primeros pendientes para cada una de mis orejas, uno y uno, cómo mis años. Pero eso fue en octubre. Antes, en el tórrido junio era espectadora del fatídico juego que habían dado a bien llamar los chicos de mi comunidad "Una seca". Se jugaba en la piscina, no seáis mal pensados y mientras las niñas jugábamos al cinquillo o a burro con las cartas ellos mataban moscas con el rabo.
Los once y por ahí son una edad más bien tontorrona en los niños. Capitaneados por Nacho al que apodábamos Naranjito y no por su saber futbolístico precisamente, los niños de la torre de La Carolina en Pinar de Chamartín jugaban a "Una seca". Hacían bola por la piscina y de pronto uno, el de la voz más aguda y vista menos torpe gritaba "Una secaaaaaaa!!!!" señalaba con el dedo cual muerto viviente a alguna niña del lugar y todos en tromba la cogían y la lanzaban al agua. "No, no, noooo....." se resistía en mayor o menor medida la incauta. Esa era la risa.
A mi no me cogían. Yo daba la espalda jugando de a cuatro con Cris y Carmen y alguien más (Andrés aún no bajaba a la piscina pues acababa de nacer). A mi no me habían puesto aún mote. Pero "la lagartija" me hubiera cuadrado bastante bien. Nacho me sacaba unas buenas dos cabezas a lo alto y unos buenos tres cuerpos a lo ancho.
Un día tras mojar todo lo seco, a algunas hasta dos veces alguien tuvo el valor o aburrimiento de gritar mirándome "Una secaaaaaa". El corazón no se me paró, se me ralentizó un poquito. Me había hecho la secreta promesa que si algún día venían a por mi a mi no me tirarían. Si me tiraban es porque me cogían entre 6 u 8 lo menos, todo lo preadolescente que había por allí salvo mi hermano Edu. Mi hermano jamás me hubiera tocado en público. En privado jugábamos a hacer judo (época pre-karate kid) pero siempre se dejaba ganar por mi. Me quería un motorón mi hermano Edu.
Aquella tarde el dedo acusador y amenazador del vigía chivato me señaló. Respiré y seguí jugando a las cartas. La mirada fija en ellas y los hombros izados. Mis ojos les habían disuadido en ocasiones anteriores. Y mi careto palo mala ostio también. Me sale guay. Tengo a mi padre de espejo para saber poner cara de "sois unos mierdas que no me duráis ni un asalto" o "me importáis menos que las moscas de un mojón de caca en el camino". Hasta entonces me había funcionado. Era una niña que no desentonaba mucho en público generalizado.
No tuve que decir no. Estaba sentada. Tenía unos 6 niños a mi alrededor. Ante mi silencio alguien volvió a gritar "una secaaaaaa" y se oyeron "vamos, si sabes que al final te vamos a tirar" y Nacho alargó el brazo. Me enganché a él como a mi vida. El brazo fue lo que más se llevó. Los demás se apartaron veloces y nos dejaron a el sumo Naranjito y la pequeña Kill Bill mano a mano. Yo en el suelo. Él de pie petrificado. Se llevó mis uñas enteras marcada en su piel grasienta. En sus tetas más grandes que las mías y en todos los sitios a los que llegué salvo su cara, que pena oyes. Alguien le dio permiso a lo lejos diciendo "Déjala tío" gritaron "Una seca" a una que miraba y salieron en manada a por otra gacela.
Me estiré el cuerpo despacito y me alisé los cabellos de loca con las dos manos. Respiré. Di cuatro pasos por la piscina y me lancé de cabeza al agua. Salir por la escalera y sentir todos los ojos mirándome fue la mejor experiencia pública de mis once años.
Esa tarde, más tarde, estábamos en la cocina y llamaron a la puerta. La sra Naranja sostenía a Nachito por el hombro. Venía a quejarse a mi madre, que si yo era una salvaje, que si le parecía bonito lo que yo le había hecho a su hijito, que si son cosas de niños pero yo estaba como una cabra, mi madre y yo mudas en la puerta. Miré a Nacho que miraba al suelo y vi aparecer por su cuello y brazos mis super arañacicos tintados de yodo como se marca con un fosforito un texto que te quieres aprender. Mucho más visibles para escarnio público gracias a su madre. Esa si era una seca a la que habría que haber tirado a la piscina. "Vaya, lo siento, no volverá a suceder" murmuró mi madre y cerró la puerta. Con todo lo que habla mi madre, hay que ver....pensé.
Siguió hacía la cocina y se giró diciéndome "¿Todo eso lo has hecho tú sola?" y en el fondo sonreía. "Es que no me quería bañar cuando ellos quisieran mamá". Siguió sonriendo.
Nacho nunca me volvió a dirigir la palabra. Ese día me gané mi primer mote "La bruja". Corrían las malas lenguas que por mis uñas afiladas. Ni os imagináis que placer me dio tener ese pedazo de mote.
Ayer Luc me contó que los miércoles no es día de pelota en el cole para los de tercero. Los niños y las niñas juegan a las peleas. Por como me lo contó más bien los niños dan por culo a las niñas. Alguno se le escapa la mano un poco de más. Le dije que como no intervenía él para pararlo y me saltó con una frase sonriente que me heló las venas "Yo no es que no haga nada mamá, simplemente no me meto". Tan pancho. Como no pega es cojonudo se piensa el tio.
"No se cómo ninguna chica quiere estar contigo. A mi me daría vergüenza que fueras mi chico. Y tus amigos. Son unos penosos" Se petrificó y me dijo que ya no quería hablar de eso conmigo y que cambiáramos de tema.
Fin de la cita.
Amaros, respetaros y amaros los unos a los otros.
Feliz jueves de pecado gente!.
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jueves, 26 de mayo de 2016
jueves, 17 de abril de 2014
Madurando al sol
Lo mejor de estar en los cuarenta puede que sea la experiencia que acumulas. Profesionalmente hablando te blinda el estómago ante las desavenencias y te dulcifica ante las dificultades. Te hace ser tolerante con los errores que tú cometiste exactamente igual, o peor, que otros. Te da infinitos recursos por haber pasado por infinitos jardines junto a infinitas personas del más variopinto pelaje. Te hace asimilar que es una parte de ti, pero que no lo es todo. Que si te hace dichosa se lleva el 80% de tu día y si te hace desgraciada el 120% del mismo. Hasta la cama y más allá. David Martinez, excelso cocinero y mejor compañero, me enseñó dos de los axiomas de mi día a día: "En eventos o caterings, desayuna fuerte que nunca sabes cuando vas a poder volver a comer" y el tan socorrido "Siempre se acaba pasando cafés. Y en ese momento toda la faena estará resuelta". A ellos me agarro para ser previsora y comer bien y no desfallecer en las primeras horas del día y para no desfallecer con proveedores incumplidores, jefes canallas y subalternos desmotivados y comer bien en las últimas de la jornada.
Uno cree a los veinte que sabe latín. Que con diez amigos por banda y viento en popa a toda vela tiene la vida ganada. Que el amor es casi para siempre y que si no lo es otro vendrá. Aquello de "hay muchos peces en el mar". Pero ¿quien quiere un pez en el mar para que te sirva de espejo? Aprendes, con la experiencia y los años no probablemente lo que quieres (eso lo descubriremos apunto de entregar la cuchara y largarnos al más allá de lo cárnico) pero si sabes lo que no quieres. Yo este año me he confirmado en la regla número uno del resto de mi vida. Lo que no quiero es no ser yo. Porque pese a quien pese, por muchos corazones que se rompan (el mio por el camino), por mucho dolor causado y amores caídos, por las decepciones creadas y las expectativas de otros rotas, por mucho que aquello no fuera a donde tú esperabas encontrarte, lo que es es lo que hay y de nada sirve negarlo. Ayer leía en una red social una frase recriminatoria de un hombre a una mujer "¡No eres lo que yo esperaba!" le dice él. "Jodete" le contesta ella.
No somos las expectativas de los otros. Somos lo que somos y lo hacemos lo mejor que podemos. Todos. Sin excepción. La próxima vez que alguien te defraude piensa bien si el fraude era la imagen que tenías tú en la cabeza de esa persona.
De pronto te plantas allá en el medio de tu vida con esta totalmente patas arriba y exactamente al revés de lo que esperabas, emocional, económica, profesional e intelectualmente. ¿Qué me ha pasado? ¿Donde quedó mi yo de los veinte en flor? No eres consciente que cada paso, decisión, persona en el camino y circunstancia adversa y no, han hecho que estés donde estás. Asumir, respirar y lanzarte a seguir caminando es lo más sabio que puedes hacer. Como si tuvieras veinte años otra vez, sin temor y con decisión, pero mucho mejor. Ahora tienes conciencia de ti. Ahora sabes donde no quieres estar y quien no quieres ser.
Te encuentras con otros "tus" por el camino. Haber tardado más de cuarenta años en verlos solo es resultado de haber estado ocultándote a ti misma. Así te aparecen "tus" en forma de hijos para darte paciencia y demostrarte lo especial que eres, pues ellos son reflejo tuyo. "Tus" en forma de amigas divertidas y fieles que te reafirman en como quieres ser con ellas. "Tus" en forma de familiares honestos y entregados a tu causa mal que pierdan."Tus" en forma de amigos varones haciéndote admitir por primera vez en tu vida que la amistad no va unida al genero sino al corazón de las personas. "Tus" profesionales que te certifican cómo hay que hacer las cosas. Y por último, y sorprendentemente, "tus" enamorados. "Tus" que te hacen plantearte si quieres seguir con la coraza puesta para que no te dañen o sales a pecho descubierto para que el viento te roce y te haga sentirte viva.
Yo ya lo tengo claro. Ya no hay marcha atrás. Aunque caiga, aunque mis "yos" desaparezcan. Porque yo no lo haré. Yo seguiré al pie del cañón viviendo mi vida como si fuera la única que tengo, y señores, es así. No se quienes les contaron que hay otra vida más allá y porque se agarran a eso para echar a perder esta.
Salud, amor y muchas gracias por leer. Seguid disfrutando hoy del día. Mañana puede que no os levantéis.
martes, 7 de enero de 2014
Pro derecho
Discutía el otro día con un amigo varón sobre el tema del aborto. Discutía argumentando e intercambiando opiniones en privado y solos los dos. Me desmontó, sin hablar directamente de ello, uno de mis axiomas sobre el tema. Y es que yo discutía personalizando y pensando que tenía más derechos a la discusión que él. Yo soy mujer, yo soy madre, yo he llevado un feto en mis entrañas. ¿Tengo más argumentos válidos que un hombre? ¿Que un cura?. Pues no, no los tengo.
No soy pro-aborto. No creo que nadie lo sea. "Mira, una embarazada, ojalá aborte". ¿Estamos locos?. Ni siquiera soy pro-vida, aunque me enerve hasta el infinito y más allá que algunos grupos se hayan alzado con ese título. No soy pro-vida por que estoy a favor de la eutanasia, ergo, caería en contradicción conmigo misma. Entonces ¿qué soy? Soy pro-derechos y pro-libertad individual. Nunca colectiva. El ser humano es libre hasta para decidir irse a lo alto de un monte y tirarse piedras contra la cabeza. Bien por él o ella. No es libre de subirse al monte y tirarle piedras a la cabeza a otro. Bajo el lema no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti mismo vamos bien.
La iglesia opinando de vida cuando durante toda su historia con la quema de brujas, la inquisición, las penitencias autoinfligidas o el oscurantismo de la pederastia, ha estado demostrando que la vida humana le importa un comino, me produce risa. Pero, puede opinar. El estado Español con opiniones como comparar a los defensores de la antigua ley del aborto con Herodes y su masacre de inocentes (aquí un personaje bíblico ligado a Jesús de Nazareth y a las fechas que tocan) (frase de Juan Cotino Presidente de las Cortes Valencianas dicha en su blog el día 27 de diciembre) o declaraciones (todas las concernientes a este tema) como las de Ruiz-Gallardon (actual Ministro de Justicia) no puede opinar. Y, el Estado no puede porque legisla. Y menos aún puede opinar haciendo suyas las opiniones de una iglesia en un país que, recordemos todos por favor, es por la "sagrada" constitución (nomelatoquesporfavor) de 1978, aconfesional.
Todo esto hace que me plantee si realmente esto es Matrix o una prueba de que Dios si que existe y está jugando a la desesperada con las fichas que le han tocado en estos tiempos (recordemos como jugó en los años 30 y 40 con la "bendita" laicidad Española y lo que nos trajo de represión y oscurantismo). De Ruiz-Gallardón rescato la que más me ha dolido: "Yo si que tendría un hijo con malformaciones graves. Sin dudarlo, ya que es una convicción personal". Exacto. Y no voy a entrar en porqué es esa su convicción personal, si tiene pasta para darle a su hijo malformado todas las necesidades de esta vida y la siguiente o que opina su mujer del tema. Una malformación grave no se nutre solo de amor al hijo y al santisimo, "diosproveerá" ¿Porqué su convicción "personal" le ha llevado a reformar la ley de aborto y convertirla en la más restrictiva de toda Europa? Sólo están por detrás nuestro Malta, Andorra y el Vaticano. En estos tres países es ilegal abortar. Es la contra-reforma más restrictiva de toda la democracia Española. Anterior a esta reforma solo queda que sea ilegal. La OMS ha alertado de los peligros de exigir la autorización de terceros (¿terceros a ti para decidir por ti?) o presentar la denuncia previa por violación, solo llevaran a la clandestinidad y por lo tanto a más mortalidad. Que se jodan ¿no? pensarán algunos. Que no hubieran follado. Los llamados por ellos mismos "pro-vida" prefieren que muera una mujer embarazada a terminar con un óvulo fecundado. Es curioso porque se denomina ovulo (cuando no está fecundado), cigoto (al ser fecundado por un espermatozoide), embrión hasta las 8 semanas y ahí ya pasa a ser feto. Y se llama feto hasta el momento del parto. Cuando nace, esto es cuando sale, lo sacan del cuerpo de esa mujer y empieza a respirar por si solo, entonces ya es un ser humano.
Y de eso se trata en su argumentación. De tiempos de vida. O eso nos quieren hacer creer con las fotos y vídeos de los fetos en las campañas pro-vida. Pero ¿que pasa después de ese nacimiento? Ah. A nadie le importa. En ese momento el feto pasa a ser niño y entonces, en ese momento se le asigna un nombre y dos apellidos y se le asigna unos padres (señores hombres/padres-a-poder-ser: anterior a ese momento a mi nadie legalmente autorizado, mi ex-suegra no cuenta, me preguntó qué hombre me había fecundado ese feto), se le registra en el hospital y posteriormente en el registro civil. Se le asigna médico. Se le hace la ficha de salud. Se le inscribe en el censo. Y empieza a tener derechos. Tiene derechos como ser vivo que es. Es curioso. Hasta ese mismo momento era solo la mujer que será madre la que importaba. Porque yo no era madre. Si Luc se llega a perder por el camino antes de nacer no se hubiera llamado Luc, no sería, no existiría y yo, no sería madre. ¿Estamos con esto?. Cuando yo estaba embarazada iba yo al ginecólogo que era mi médico. El que es ahora padre de mi hijo me acompañaba a veces pero, la verdad, podría ir mi hermana Cristina (de hecho alguna vez vino) o mi madre (de hecho alguna vez vino), pero la que siempre, siempre tuvo que ir fui yo. La que estaba embarazada era yo y se trataba de mi. De mi salud. No visitaba al feto un pediatra. En cuestiones de salud era yo la que importaba. En el momento que parí, recuerdo que me descoloqué un poco cuando a los pocos días me dieron cita con el pediatra para Luc si o si. Tenían que hacerle la revisión de la semana. ¿Y yo? Dije a la ginecóloga. "Tú no. Tú estás bien. Solo has parido". En ese momento Luc se convirtió en importante y en el ser frágil al que había que proteger. Me recogí los puntos provocados por el parto y la soberbia como pude y empecé a comprender lo que era ser madre.
Mi madre ha parido cinco hijos y no se si habrá perdido algún feto o cigoto por el camino. Lo que si recuerdo es que siendo yo adolescente (allá por mis doce) alguien con muy mala baba le preguntó que como es que siendo tan de izquierdas ella y mi padre habían tenido cinco hijos, ¿no estaba ella a favor del derecho a la interrupción del embarazo? y ella, muy gitana rubia, se incendió. Dijo que por supuesto que lo estaba y lo que lo había estado cuando era niña y empezó a entender lo que era eso, y cuando fue adolescente y cuando se caso y tuvo uno, y tres y hasta cinco hijos, y que lo seguiría estando cuando fuera abuela (lo está). Ella estaba (está) a favor de que otras mujeres, si quieren, por las causas que consideren oportunas ellas, puedan tener la opción de interrumpir o no ese embarazo con unas ciertas garantías y que ni la iglesia entonces, el padre de la mujer (esa "tercera persona" de la contrareforma actual) o la pareja pudiera opinar sobre su cuerpo y el cigoto, embrión o feto (según el tiempo de gestación, pero nunca niño) que llevaba dentro.
Como yo he mamado eso y me han dado siempre alas para leer y discutir y argumentar, me encuentro escribiendo sobre este tema sin despeinarme y a los que les ofenden mis opiniones os digo. Pensad a que a mi me ofenden muchas veces las vuestras. Quid pro quo Clarice, que decía aquel.
Feliz pseudo lunes de enero y gracias por leer
Había muchas imágenes para ilustrar este post, pero la Espe siempre da muuucho más juego por si sola sin tener que recurrir a otras mujeres más sensatas. Imagen sacada del blog http://www.ojosdehumanoide.com/iglesia
martes, 2 de julio de 2013
El árbol de la vida
Al empezar a escribir este post en mi corazón hace unos días pensé en dos imágenes muy recurrentes para mi en este 2013. Una era "el Megane en la puerta". La otra era "El árbol de la vida". Creo que el público en general entenderá mejor el símil del árbol que el del coche y, honestamente, el cuadro de Klimt, a mi, me quita la respiración.
Cuando nacemos las ramas de nuestro árbol están muy cercanas al tronco y muy poco ramificadas. Por muchos familiares que uno tenga nuestros contactos con el mundo externo son las ramas de los otros. Básicamente de nuestra madre y de nuestro padre. Mi hijo Luc tuvo que ir a la guardería el día que cumplió 4 meses de vida. Tuvo que ir porque le llevé yo. Él jamás se hubiera separado de mi si le hubieran preguntado. Aún hoy me duele el corazón al pensar en aquél día que le dejé. Cómo el destino es mágico (a mi madre le pasó lo mismo conmigo, me dijo ella) quiso a bien regalarme a Luisa Rodriguez Tejero. Luisa fue la primera rama fuerte en la vida de mi hijo. Durante todo aquel primer año ella fue la mujer que me sustituyó en el corazón de mi hijo cuando yo no estaba. Tantas horas pasaba con ella que pensé si la llegaría a querer más que a mi. Mi cosmos quiso que Luisa fuera una sonrisa primero y muchas caricias después. Que fuera firme y divertida. Que tuviera carácter torero y alma gitana. Que me aconsejara de nutrición mejor que mi propio médico. Que se enamorara de Luc. Que fuera yo en morena y que conectáramos desde el primer día en que nuestros ojos y nuestras sonrisas se cruzaron.
Hay gente a la que amas sin saber porque y sin entender el motivo. Mucha gente me sonríe, me habla con atino, me hace grandes favores, me mima, me protege, me escucha y me entiende. Pero, de pronto, con algunos, hombres y mujeres, me encuentro amándoles locamente. Miss Lui fue uno de esos amores. Aún hoy cuando me la tropiezo por Facebook se me ilumina la cara. Miss Lui y yo íbamos dando vueltas por el mundo chocando con unos y otros y en un momento dado nos encontramos. Una dejó en la otra trocitos de su esencia. Nunca lo he hablado con ella, y debió conocer a mil mamás en aquellos años de guardería. Pero sé que fue así. A partir de ella confié en las personas que poblarían las ramas del árbol de la vida de mi Luc.
Mi árbol es otro cantar. Durante muchos años me dolía en el alma cada vez que una rama fuerte y bien afianzada en mi árbol dejaba de estar físicamente. Cuando era pequeña no me dolía. Entonces yo era mucho más espiritual de lo que llegué a ser una vez fui adolescente. No entendía donde había ido a parar "todo aquello" si la conexión había sido tan grande. ¿Acaso no lo sentíamos igual? Pensaba yo. ¿Acaso me engañé y no supe ver el sentimiento real?. Me pasaba con novios y amores (obvio) y con amigas y hasta profesores. Entonces, esas, eran las ramas que me tocaban. Crecí y se juntaron más amores románticos, compañeros de trabajo, de fiesta, amigos de amigos, compañeros de piso, enemigos, familiares de amigos.... De cada grupo tengo ejemplos de gente con la que choqué cósmicamente. Yo les dejé a ellos parte de mi yo y ellos me dejaron a mi un poco de su alma. Si la vida nos ha vuelto a juntar en la tierra o en el espacio virtual energético genial, nos hemos disfrutado con los ojos y nos hemos reconocido.
Creciendo, poco a poco dejé de analizar el porqué. Dejé de intentar entender y comprendí que todo ocurre porque si. Que es precioso y preciso que ocurra y que al crecer llevaría parte de todos ellos conmigo. Que me hacían el viaje más ligero y me apuntalaban el camino. Tan espiritual como racional, tan inteligente como burra, tan fina como zafia me movía en un mar de aguas bravas disfrutando mucho, mucho y sufriendo otro tanto, tanto. Mis bandazos llegaban a otros y algunos salían mal parados. Y yo me fustigaba por ello ¿soy mala? ¿que ha pasado? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué?
Ahora en el principio de mi asumida madurez, cuando ya no quiero ser más esa niña caprichosa y si la divertida y entusiasta, en ese estado de serenidad, asumo mucho mejor a la gente que viene y va. Asumo peor a la gente que no me deja ir y venir, pero ese es el cantar del otro. Disfruto del momento porque es lo que tengo y no lo que tuve o tendré. Y como mi actualidad no tiene nada que ver con mi pasado no me valen las experiencias anteriores para puntuar y actuar. Solo me vale el corazón. De él me guío. No pregunto más porqué. Ahora es.
Ya no espero el Megane en la puerta. Voy caminando a donde quiero ir. Si tú estás en mi camino déjate ver. Con una sonrisa me pagas. Con dos te pago yo. Cuando te toque marchar vuelve a sonreírme. Me será mucho más fácil dejarte ir.
Con amor a mis dos niñas Canceres en el mes de sus cumpleaños. Mis ángeles que tanto han hecho por velarme.
martes, 28 de mayo de 2013
Una chica como Wanda
Tengo que reconocer que esta
película me encanta. No es la mejor comedia del mundo pero tiene algunos golpes
memorables. La volvería a ver por su loco guión (escrito por uno de los
componentes de los Monty Phython) y por todos y cada uno de sus personajes. Kevin Kline desquiciado y estúpido. Está como un queso y además lo borda haciendo
de americano zafio (se llevó el Oscar por esta película pero me parece que se
les fue un poco la pinza a los de la academia). Michael Palin y su
asesino tartaja adorador de animales y odiador de personas. Wanda-Jamie Lee
sexy, inteligente y muy divertida (yo quería ser ella, chaqueta espantosa y
todo). Y por el precioso John Cleese con el que nunca me iría a la cama a
primer golpe de vista o puede que si, a
golpe de oído.
Para quien no la haya visto, no
sabe que se ha perdido. Yo la veía de adolescente en casa con mis hermanos o
sola y siempre nos reíamos como locos, en especial mi hermano Edu que es muy de
la risa fácil, la verdad. No puedo con
la escena en la que Kevin le embute patatas fritas por la nariz a Michael Palin
mientras le tiene amordazado y atado de manos con la intención de hacerle
confesar donde está el botín del robo. Momentazo cuando se mete en la boca al
adorado pez de Michael, llamado Wanda, para mortificarle aún más, haciéndole
creer que se lo va a tragar. Salvaje torturador yanqui. El dolor atroz que
siente Michael al matar por accidente a un perro de una testigo en vez de a la
testigo. La confusión de que Kevin Kline es el primo de Wanda y no su amante.
El estrés en el rostro de John Cleese cuando su esposa Portia encuentra el
collar de Wanda y cree que es un regalo para ella. Las escenas aquí descritas
no son hilarantes. Las hacen tremendas el equipo de actores muy bien integrados
en su papel. En un Londres estirado y gris, cargado de neuronas intelectuales,
los guionistas no dejan títere con cabeza entre yanquis y británicos ni
estereotipo de las relaciones hombre-mujer por tumbar.
Hay dos escenas memorables en la
cama con Wanda. Una con el yanqui asesino a sueldo buenorro de Kevin Kline. Es medio imbécil el pobre y va de intelectual.
La otra es con el inglés John Cleese. Mayor,
feo, insulso, convencional y estirado, o no tanto. Wanda empieza la película tirándose al
buenorro. Se lo pasa muy bien en la cama con él hasta que el pobre abre la
boca. Está tan pagado de sí mismo que se pone cachondo oliéndose los sobacos.
Es genial. Consigue darle un giro a la situación cuando le habla a ella en
italiano. En el fondo le intuimos que a quien se quiere tirar realmente es a él
mismo. A John, Wanda, se lo tiene que trabajar por exigencias del guión. Es el
abogado de su novio en trámites de juicio y ella tiene que conseguir que él le
revele el lugar donde tiene escondido el botín. El cambio en el guión se
produce cuando, de pronto, John comienza a hablarle en ruso a Wanda. Esta se
vuelve loca. Su personaje no tiene ni idea de ruso. No sabe lo que le dice.
John Cleese no tiene ni idea de porque ella se vuelve tarumba oyéndole hablar
así, pero pierde el miedo, se lanza y con un volcán verbal la rinde. Wanda es
suya antes de que le haya puesto un dedo encima.
Yo no estaba muy ducha en hombres
y amores cuando veía la peli en mi adolescencia (es del año 1988). Sigo estando
un poco pez (Wanda) pero entre mis experiencias pasadas y las de amigas
parlanchinas he llegado a la conclusión que a las mujeres no nos conquistan los
Ferraris, a pesar de que muuuuchos hombres sigan pensando que si, ni los Brad
Pitts. Nos conquistan los habladores.
Nos conquistan por el oído. Si es en chino mandarín y no entendemos ni
jota, nos lo imaginamos y a veces es casi mejor (tenemos muuuuuucha más
imaginación que los hombres). Pero si les medio entendemos, y nos dicen esas
cuatro cosas justas que tienen que ser verdad pero solo hacen falta que sean
verdad en el momento de decirlas, en ese momento, chicos, como decía el padre
Alfonso, el cura que casó a mis padres allá en el año 1970 (sé que es una
ordinariez, pero doy fe que lo dijo un cura): nos tenéis literalmente “con las
bragas en la mano”.
Buscad la película en la biblioteca o
en la red. No os arrepentiréis.
Post dedicado con mucho amor a mi amiga
Vanessa, tan Jamie Lee ella, tan sexy charlatana.
lunes, 4 de febrero de 2013
Fantasías sexuales confesables
Hace unos años fuimos varios amigos a cenar una raclette en casa de un compañero de trabajo que era francés. Este chico, apodado por una compañera como el "Molthome" (muy hombre), no era santo de mi devoción sexualmente hablando pero tenía un algo (o un varios algo, seamos sinceras). En un momento de la cena y con dos copas de vino blanco encima, pero no demasiadas, nos contó muy tranquilamente que había estado en un sitio donde hacían intercambio de parejas. Risas, bocas abiertas, caras de "si, hombre y ¿qué más?" y ojos de "cuenta, cuenta". Chicos y chicas queríamos saber. ¿Porque un tío como él iba a un sitio sórdido a buscar algo que podía encontrar en cualquier otro sitio? ¿Había ido solo? ¿Se paga por ir? ¿Es legal? ¿Es clandestino?¿Cual es la dirección? ¿Volverías conmigo? (esto no se lo preguntó nadie pero alguna lo pensó). Bueno si me lo dejan a mi sola hago una tesis del tema pero eramos muchos y yo creo que enseguida se arrepintió por lo catetos made in Spain que nos vio. Le inflamos a preguntas y a comentarios sarcásticos de uno y otro estilo. Eramos bastante más jóvenes que ahora.
Él había ido con una amiga y Barcelona había sido su primera vez. "No semos tan catetos" pensé. En ese sitio, que era normal, nada clandestino aunque no tenía luces de neón en la puerta diciendo "Aquí se intercambia la pareja con la del vecino. Pasen y vean", el único requisito para entrar era ir acompañado. Si no, no se intercambiaban parejas, claro está. Su amiga no tenía con quien ir y se llevó a Molthome a los reservados. Si hubo más veces con su amiga o con otra, nunca lo supimos pues no hubo huevos más allá de esa noche de raclette y vino blanco de seguir preguntando entre registro y salida en la recepción del hotel en el que trabajábamos. Muchas empezamos a mirarle con otros ojos. No mejores o peores, pero si, otros ojos.
Lo que hizo no nos lo contó, o yo, la verdad, no recuerdo que nos lo contara pero no es lo importante. Lo interesante de la experiencia era porque lo hizo y si se sintió bien o mal y si la gente allí era normal o eran viejos verdes y si ellas tenían pintas de fulanas y ellos de viciosos. Molthome tenía pinta de francés de campo con una cara de amapola que tira para atrás y además creo recordar que era Libra. No un Escorpio fogoso putero, no, un Libra a lo padre de familia paseador de bicicleta con 30 años. El caso es que los que estaban allí, según él, eran todos normales, algunos jóvenes (treintañeros), otros más mayores (la mayoría) pero no había viejos verdes ni Carmenes Lomanas trasnochadas. Había ido porque había querido y todos allí tenían la misma cara de placidez no forzada. El acuerdo honesto entre dos personas es lo que hace de un acto un disfrute y no una vejación.
¿Hubieras ido con tu pareja de haberla tenido? Ni loco. Contestó. Y claro es lo que tienen las fantasías sexuales animadas que cuando estás en tu oscuridad haces "click" y me voy a dormir y "negro aceitoso con su traje de butanero" se espera hasta que lo rescates del armario (no es mi caso, no me enviéis negros aceitosos a casa, gracias) pero con tu pareja, presente o no en el momento, hay un después. Y el después de los despueses (que dice Sabina, que sabe un rato de esto) es lo que pierden que las fantasías sexuales se conviertan en reales.
Como arrieros somos y en el camino nos encontraremos os doy pistas practicables con la pareja para evitar los despueses especiales para los cuarentones que me siguen. De la gente más mayor que me sigue no sé nada de su vida sexual como para dar pistas y a los treintañeros sin hijos solo os puedo decir que disfrutéis coño, no se que hacéis leyéndome.
Así a voz de pronto una de las más facilonas entre mis amigas (fantasías. Que quede claro que mis amigas no son facilonas) es la de en la cocina mientras friegas con un delantal de los de puntillita horrorosos y unos guantes de no romper las copas y Antonio viene por detrás mientras tu familia dormita con la peli de Antena Tres en el salón. Saltarán todos mis lectores masculinos a mi yugular diciendo que si alguna vez hemos tenido guantes y delantal chacho y han aparecido ellos por detrás les hemos dado con la espátula llena de espuma en la cabeza. ¿De verdad? ¿de verdad lo habéis intentado? Por que tengo amigas que son fogosas lo justo y cuando su Antonio (no conozco a ningún Antonio, por eso lo meto que luego me ponéis frita con las preguntas por guasaps privados) las ha pillado de repente, ellas luego se ríen como tontas, je je, que casi nos pillan.... Antonio.
Así a voz de pronto una de las más facilonas entre mis amigas (fantasías. Que quede claro que mis amigas no son facilonas) es la de en la cocina mientras friegas con un delantal de los de puntillita horrorosos y unos guantes de no romper las copas y Antonio viene por detrás mientras tu familia dormita con la peli de Antena Tres en el salón. Saltarán todos mis lectores masculinos a mi yugular diciendo que si alguna vez hemos tenido guantes y delantal chacho y han aparecido ellos por detrás les hemos dado con la espátula llena de espuma en la cabeza. ¿De verdad? ¿de verdad lo habéis intentado? Por que tengo amigas que son fogosas lo justo y cuando su Antonio (no conozco a ningún Antonio, por eso lo meto que luego me ponéis frita con las preguntas por guasaps privados) las ha pillado de repente, ellas luego se ríen como tontas, je je, que casi nos pillan.... Antonio.
El aire libre. Campo o playa. Esta era una realidad de cuando eramos jóvenes, sin casa propia, con el coche de prestado o sin él y con urgencias cada dos por tres seis. Pues esta también es fantasía recurrente encasquetando niños a quien sea porque en nuestras salidas al campo o la playa, actualmente, siempre vamos acompañados por ellos. Pero, es una fantasía ¿no? Fuera niños. Hoy no existen. Buscad un hueco.
Más fácil, para los que sois de corazón débil, es la del teatrico. Esa nos encanta a casi todas. Si al teatrico de "Hola ¿que tal? ¿Donde le pongo la bombona de butano.... señora?" con voz a lo Constantino Romero, lo acompañáis de atrezzo de teatro del bueno (que diría Mou) con ropa y artilugios para la ocasión, entonces: La bomba lironda. Sé que da mucha risa y te desconcentras todo el rato, pero, josuspordios, nos volvemos a concentrar. Al fin y al cabo llevamos todos una media de 10 años con nuestra pareja actual y sabemos como volver a concentrarle con dos miradas y un beso. Y si se ha perdido el momento, si es por unas risas que tanta falta nos hacen, bienvenida sea la perdida. Aquí, que mis amigas me corrijan, estamos todas de acuerdo.
Todas estas fantasías se pueden consensuar y hablar o no. Hay veces que hay que intentar y arriesgarse. A todos nos duele que nos rechacen pero quien no se moja el culo no pesca peces. Y si el pez pescado ha sido tras algún que otro culo mojado, la satisfacción de la pesca es mayor. Chicos y chicas (aquí para todos igual que conozco casos para dar y tomar) no hagáis que vuestra pareja se moje mucho o os puede acabar mandando a la mierda.
Salud para disfrutar y este post va dedicado a Molthome, allá donde estés, que te hemos perdido todos la pista, aquella noche nos diste a todos una lección de naturalidad y simpatía sin igual.
Imagen sacada del blog http://elblogdejoseantoniodelpozo.blogspot.com.es/2012/06/tom-cruise-y-nicole-kidman-un-deseo.html
sábado, 19 de enero de 2013
Huevos
A veces pienso que tengo los
huevos en la cabeza. Justo al lado del hipotálamo, la parte que controla los
sentimientos. Tengo el corazón en el
estómago, la caja de ahorros en la cabeza y el botiquín de primeros auxilios en
la aurícula izquierda, que es la parte tan conocida del corazón que controla el
amor. Pensaréis que no tengo huevos,
pero os equivocáis. Si creéis eso es que
no me conocéis. Los tengo. Muy bien puestos y de los de dos yemas cada
uno.
Si he empezado diciendo que a
veces creo que los tengo situados así, es porque a veces lo siento de otro
modo. En mi el pensar y el sentir están
siempre liado el uno con el otro. Los
confundo y pienso lo que siento y acabo sintiendo lo que estaba pensando. Con mi cabeza reconduzco los sentimientos en
vez de dejarlos fluir. De pequeña esto
me aterraba. Que emociones y
sentimientos dieran la cara mostrando un yo que a mí no me gustaba. Un yo que
no estuviera a la altura de las circunstancias y de las personas. Un yo débil.
Tímido. Apocado. Cobarde.
Por eso me crecieron huevos con yemas en el hipotálamo y tiré para
adelante.
Los huevos fueron centro de
energía y, de las cuestiones amorosas, pasaron a ocuparse también de asuntos
laborales, económicos, sociales, familiares… Pasé a hacerlo todo por huevos con
mejores o peores resultados, me daba igual. Pero por mis huevos.
En los últimos meses amigas
diversas han acudido a mi (debe ser que el blog de Pere Gila se parece cada vez
más a la puta consulta externa de la señorita Elena Francis, y digo externa porque
me lo cuentan fuera de aquí) para hablarme de las jaquecas económicas que tienen en la cabeza, los
partos de estomago por amor y las sombras de enfermedad negra en el
corazón. Esas conversaciones hacen que
cuando acaban yo me siento seca, miserable y “renegría” como una pasa de las
duras, no las de Corinto. Pocas horas
antes yo era una súper uva a punto de explotar por no aguantar más. Mis Vodafones particulares eran autenticas
nimiedades al lado de las batallas que ellas estaban pasando.
Los hombres también me hablan,
pero no se muestran tan verdaderos. Les puede
el macho alfa que todos llevan dentro y se guardan cosas por si acaso. ¿Por si
acaso qué, coño, si mañana nos hemos muerto todos? Ellas se desnudan en pelota picada cual Eva en
el paraíso y en dos palabras me plantan su verdad. Yo me maravillo por que recordaba esas
conversaciones cuando tenía 17 años pero las había dejado aparcadas durante una
eternidad. Puede que a mis amigas no les
gustaran mis huevos de machito alfa y las tirara para atrás.
En marzo del año pasado descubrí
la diferencia entre sentimiento y emoción y descubrí lo que mi mente y sus yemas
estaban haciendo en mi corazón. Descubrí
que tenía los órganos vitales muy a la latina, pero no demasiado. Creo que cuando te pasas de rosca es cuando
te vuelves visionaria. Ahora los huevos
son ya huevitos y van camino de convertirse en ovarios y anidar donde siempre
tenían que haber estado. Aún les queda
un largo camino que recorrer pero tengo la enorme suerte de contar con amigas
doctoras de la vida que me quieren lo que no está escrito y me lo demuestran
sin pudor. Gracias a ellas por el camino
recorrido y por mostrarme su corazón.
Tengo que pensar en lo que tengo
que pensar y tengo que dejar fluir los sentimientos de amor, odio, ira,
tristeza, coraje, impotencia, temor… sin
dirigirlos yo. El control tiene que
escapar de las manos y siendo la mayor de cinco hermanos eso me cuesta… un huevo
y parte del otro. Respirar y sosiego, mucho sosiego (que dice siempre mi padre
hasta la eternidad, aunque a él se le enquisten mucho los sentimientos también,
pero con la edad menos) debe ser la misión de este 2013. Debe.
¿Veis? Otra vez mis huevos floreciendo…. Vamos a ver si lo conseguimos.
Este post va dedicado a mí, hija,
porque se te olvida todo lo que sabes. Léetelo
de vez en cuando y respira, respira. Tu
Pere Gila que te quiere una jartá.
lunes, 15 de octubre de 2012
A la vejez viruelas
Tengo una amiga que es mi "ídola". Cuando nos conocimos de pequeñas eramos vecinas y no nos hablábamos mucho, ella por que no es muy de hablar y yo por que ella era amiga de mi hermano y eso no se podía consentir eso de amistades cruzadas. El destino hizo que, como en una canción de Mecano, nos viéramos una y otra vez en la autoescuela y allí, un día, surgió el amor. Teníamos 18 y hasta hoy que tenemos unos cuantos más. En aquella época ella aprobó a la primera el carnet de conducir y yo desistí, ella se ennovió y yo la seguí, ella trabajó de camarera y luego yo, también. Dejó a novios y yo. La dejaron y a mi. Estudió y lo dejó, estudié y lo dejé. Tan compenetradas estábamos que decíamos que teníamos telepatía y como en los buenos y viejos matrimonios muchas veces no nos hacia falta hablar pero muchas otras, como los buenos matrimonios, no callábamos ni debajo del agua.
Nuestro punto álgido de amistad exacerbada fue un momentazo en Moralzarzal (si no eres de Madrid te reto a que leas el nombre de este pueblo en voz alta del tirón y sin trabucarte) en pleno julio a media tarde en medio de la sierra madrileña a 40 grados asaltando un container de basura por que su madre había tirado nuestras últimas 2.000 pesetas sin querer cual madre de Andy en Toy Story 3. Yo lo recuerdo de mucha risa a la par que muy de patéticas. A ella le da una vergüenza tremenda pero creo que en el fondo sonríe aunque no me lo dice sobre todo acordándose de cuando su hermano Dani nos pilló con la cabeza dentro del container. Hoy, estamos peor que entonces, me dice. Luego nos seguimos una a la otra a lo Thelma y Louise a Inglaterra y corrimos mil y unas peripecias desde intentar substituir a un amigo granadino en un show flamenco en un bar de Manchester llamado "Al rojo vivo" con un duo flamenco-rumbero llamado "Chocho y Putón, artistas a mogollón" (no nos cogieron) hasta acabar en urgencias del Saint Mary Hospital de Manchester con un mexicano que habíamos conocido en una fiesta y que nos traducía (era médico) mientras nosotras nos íbamos poniendo cada vez más nerviosas. Salimos de urgencias sin diagnosticar y con un bote de Almax y al día siguiente mi amiga cogió un vuelo a su España querida y juró no volver a pisar la Gran Bretaña.
Nuestro punto álgido de amistad exacerbada fue un momentazo en Moralzarzal (si no eres de Madrid te reto a que leas el nombre de este pueblo en voz alta del tirón y sin trabucarte) en pleno julio a media tarde en medio de la sierra madrileña a 40 grados asaltando un container de basura por que su madre había tirado nuestras últimas 2.000 pesetas sin querer cual madre de Andy en Toy Story 3. Yo lo recuerdo de mucha risa a la par que muy de patéticas. A ella le da una vergüenza tremenda pero creo que en el fondo sonríe aunque no me lo dice sobre todo acordándose de cuando su hermano Dani nos pilló con la cabeza dentro del container. Hoy, estamos peor que entonces, me dice. Luego nos seguimos una a la otra a lo Thelma y Louise a Inglaterra y corrimos mil y unas peripecias desde intentar substituir a un amigo granadino en un show flamenco en un bar de Manchester llamado "Al rojo vivo" con un duo flamenco-rumbero llamado "Chocho y Putón, artistas a mogollón" (no nos cogieron) hasta acabar en urgencias del Saint Mary Hospital de Manchester con un mexicano que habíamos conocido en una fiesta y que nos traducía (era médico) mientras nosotras nos íbamos poniendo cada vez más nerviosas. Salimos de urgencias sin diagnosticar y con un bote de Almax y al día siguiente mi amiga cogió un vuelo a su España querida y juró no volver a pisar la Gran Bretaña.
Hoy, lunes, 15 de octubre me guasea con mucha gracia después de haberse puesto la foto de perfil de mi hermano para vacilar a la gente. Le recrimino que hay que ver que morro que tiene que me fisgonea el Facebook, me roba la Paul Newman foto de mi hermano y no me dice nada, ni un me gusta ni un comentario. "Seguro que ni siquiera has leído mi libro" le increpo. Desde hace años tenemos la broma de que a ver cuando escribo un libro y hace dos semanas me lo volvió a decir en una de esas conversaciones de hay que ver que bajón tengo con los 40 años y me dijo que por favor lo escribiera ya. "¿Que libro?" guasea "¿uno de macetas?" Me hago la indignada y me corta diciendo "bueno te tengo que dejar".
Digo, decía, que es mi "ídola" por que a estas horas de la noche lleva 45 minutos estudiando. Ha vuelto a matricularse de la carrera que con 25 años dejó sin acabar y ahora, cenados el marido y el niño, acostado el niño y entretenido el marido, cuando yo ni siquiera he podido ir más allá de dejar los platos en el fregadero, ella, mi "ídola", se pone a estudiar.
A la vejez viruelas, y que tu dios, querida Mari, te conserve la neurona. Con mucho amor, tu Putón
sábado, 6 de octubre de 2012
Soy fan de Kanebo
Vamos con la cuarta especia: Las mujeres. Hay cosas, pocas pero las hay, que son solo para nosotras, como en el caso de hoy, la crema Kanebo. No es que a ellos no les interese (a la mayoría no, salvo a Jorge Carpio que es muy raro, y su mujer vende cremas) pero les es de muy poca utilidad. En este primer post de las mujeres el tema iba a ser otro bastante distinto pero Kanebo se cruzó en mi vida y le dije a la promotora que me atendió, la fantástica Sara que antes de que se fuera a Barcelona, tendría el post colgado.
Hace años en una incursión de mi madre a El Corte Inglés, vino cargadita de cremas, jabones y serum para la cara de la casa Kanebo. Nos contó que se fabricaban utilizando los menores productos químicos posibles y que la principal material prima era la seda de un gusano japonés llamado Koishimaru. Esto último lo he buscado en google por que mi madre con saber que el gusano era japonés tuvo bastante. A mis dos hermanas no les gustó nada y a mi y a mi madre nos chifló. Me puse los tubos de Cristina y Carmen (mis hermanas) en diferentes momentos que iba a sus casas y pasaron años ya que la crema es de 100ml y con poquísima cantidad te hidrata y nutre la cara de un modo asombroso. Con el tiempo mi amiga Esther también me confesó que la usaba y que le duraba un año. Para su cumpleaños se la volvía a regalar. Así que aunque no es una crema barata y viendo como está el percal, me decidí hace unos meses a volver a comprarla.
He estado usando otras marcas que soy incapaz de volver a nombrar (ni me acuerdo de porque o cuando las compré), bueno, si me acuerdo de Mary Kay (mucho más económica) pero que no me convenció nada de nada (aun anda el bote dando vueltas por mi baño)
La semana pasada Raquel me dijo que Sara de Kanebo estaría en la perfumería donde trabaja, Coderch en Castedefells, y que haría un tratamiento a las clientas de Kanebo. El viernes me fui para allá, me hizo el tratamiento y me vine con esto y con 10 años menos:
Me dio muestras del tratamiento por orden: Gel, peeling, jabón, loción, serum, emulsión, crema, contorno de ojos y 10 segundos. Esto de los diez segundos es una crema que te la pones y en 10 seg parece que tienes 20 años. Estoy por ponérmela en otra parte del cuerpo. Ya os contaré.
Esta semana Sara estará en la perfumería Julia de Plaza Cataluña, en Barcelona. Si sois de allí y sois fan de Kanebo, no os arrepentiréis. Por cierto Sara viaja por toda España así que os iré informando a las que queráis cuando está cerca de vuestra casa
Besos cremosos.
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