jueves, 26 de febrero de 2015

Bienestar y alimento (Parte III)

A rajatabla sólo llevo el tema vegetarianismo. Lácteos, miel o huevos caen en mi dieta en momentos de causa mayor o por cansancio. A los que los tomáis. Lácteos no son “necesarios” una vez finalizado el destete y ese es lácteo materno o en caso de no poder producirlo la madre lácteo de la industria. Después ya he hablado del calcio, proteínas y vitaminas. Allá con vuestras conclusiones. Huevos es fuente de proteína y además de colesterol del garrafal. Mil otros modos de conseguirla. La famosa frase de “recomendamos dos huevos a la semana o cómo máximo cinco” no la he oído jamás referente a una manzana o las espinacas. Están buenos. Si. ¿Y? ¿Os vale como argumento? ¿Pues para qué coño me preguntáis?. No os voy a decir con que podéis sustituir la grasa animal a nivel sabor. Lo que si os digo es todo lo que os perdéis de probar e investigar por tener en boca el chorizo del pueblo desde que nacisteis. Allá vosotros. El gluten lo carga el diablo. No lo necesitamos. Es un gran residuo para nuestro cuerpo. Es donde está toda la proteína del cereal, también. Yo lo tomo con conciencia de que no convienen abusar. Todos los cereales “en blanco”: pan blanco, cereales del desayuno blancos, harina de trigo blanca, arroz blanco… nutricionalmente nos aporta la mitad que si lo tomáramos integral. Ante la posibilidad, elegid el otro. Azúcar blanca no aporta nada más que energía y subidote extremo. Las nueces te aportan energía, calcio y subidote placentero. Entiendo que no le puedes echar una nuez al café. Toma panela, ágave, o una azúcar sin refinar (ojo la moreno a veces es la blanca pintada en marrón por marketing). Hay edulcorantes que os aportan dulzor pero son un asco químico. No es necesario gente. No os jodáis la boca además con esas cosas.  La panela sale cara, carísima (6€ el kilo). Pero un kilo dura la torta de un pan para endulzar el café, la infusión ¿el yogurt?. Si hacéis galletas o pasteles hay otros modos de endulzar (agua de pasas). ¿Para qué más usáis el azúcar que os valga la pena económicamente comprar la otra?

Por lo demás legumbres, que tienen muchas proteínas también y el hierro fundamental para nosotras las nenas (tomarlo con vit C. Chorreón de limón en las lentejitas cocinadas o una ensalada de verano con vinagreta de fresones por ejemplo). El hummus no es una tapa de bar o plato para cumpleaños. Con palitos de zanahoria, con base de lechuga es una ensalada brutal. En dos trozos de pan con tomate natural es un bocata. Fantásticas sopas y guisos en invernos, brutales ensaladas en verano. Germina las lentejas rojas. Te las comerás crudas.

Mucha fruta. La que toca. La de temporada. La de zona. Porque el cuerpo es naturaleza y la naturaleza te regala frutas de agua en verano tan necesarias para la deshidratación, sandia y melones, y naranjas en invierno para el aporte de vitamina C en los meses que las defensas necesitan ayuda. Puñaito de frutos secos. Super nueces. Cereales cómo la avena en copos o en leche. Daros cuenta que la leche de soja es la más comercial pero hay mil leches vegetales que os aportan nutrientes básicos, liquidez a vuestros desayunos y sabores diferentes si trituráis unas fresas o le añadís colacao. Hay leches de coco (grasa pero exquisita), almendras (para mi gusto amarga pero en pastelería un 10), arroz, quinoa (muy cara ahora que está de moda) y avena. La soja es una legumbre. Pensar en ella como tal. No solo como un yogur que sabe a mierda (la verdad, eso no es un yogur. Igualmente a mi no me gusta sustituir sino implementar)

Verduras. Si podéis que sean de temporada y kilometro cero (vuestra zona o país). Por precio. Por necesidades del cuerpo. Por sostenibilidad planetaria. Porque al final los campesinos de aquí se meterán a políticos que siempre es más rentable, joder. Cocerlas con el agua que sea necesaria (poca). Pegarles un golpe de sartén son unas gotas de aceite. Las aguas congelarlas y ya tenéis caldo para los arroces. Caldico de haber sofreído los champiñones guardarlo también. Todos juntos unos encima de otros en el tupper de congelación de caldos. El día que saquéis esas aguas con sabor concentrado real a alcachofas, guisantes, espárragos, champiñones… me rio de las gambas en el arroz.. Usar especias. Combinar brócoli (gran fuente de calcio) y guisantes (legumbre en fresco, vitaminas y proteínas) que ahora están frescos. Que los niños los desgranen con vosotros y si se comen tres y te dejan en el bol uno, eso que se han llevado para el cuerpo.

De toda la cesta de la compra, en resumen, el mayor porcentaje se os va en los productos animales. Y cuando compráis barato (ese jamón de cerda del Mercadonaaaaa!!!! Un paquetazo de medio kilo 3€) compráis veneno. Vosotros mismos. Lácteos, carnes, pescados, conservas animales. No me jodáis con que lo caro es lo BIO.  Desde que soy vegana compro más calidad de producto y más barato. Vivo en zona de huerta y eso ayuda. Pero si no pudiera compraría algunas cosas si y otras no. Yo consumo mucho tomate natural. Me interesa que sea bueno sin que sea Raff a no ser que esté de oferta. Pero no compro esos tomates de plástico canarios que parecen pelotas de pin-pon colorás. 
Vuelvo a repetir. Vosotros mismos. No seáis radicales. Id poco a poco. Desterrar de casa absurdeces cómo las gominolas esas asquerosas o las panteras rosas. Una vez que sepáis comer os llenará la vida una buena pastilla de chocolate o una galleta, un trozo de pastel, una torta de aceite Inés Rosales…
Salud para disfrutar. Espero que os haya servido para algo. No se yo… Ya me diréis. Con total confianza.


Post especialmente dedicado a tod@s los que os interesáis con interés real y no malsano y en particular a Laila. Su insistencia, su corazón abierto al sol, sus ojos como platos, me han hecho no poder postergar más este post y escribirlo para ella, su Esteban y sus niñas. Para lo que desees Laila.  

Bienestar y alimento (Parte II)

Por cada estudio de “10 razones por las que has de sustituir el café de tu dieta” hay 3 de la industria cafetera que se titula “10 razones por las que el café es un aliciente para tú salud”. Cambia café por lo que quieras. El otro día, en Carrefiur, había un cartel en lo alto del techo que decía “Bebe leche”. Muy mortal. Muy espectacular lo que la gente está haciendo ahora averiguando que el calcio es fundamental para nuestro cuerpo pero la leche no. Al inicio de nuestra vida para crear los huesos, en medio para mantener y al final para que no se deterioren muy rápido (osteoporosis y demás). El calcio, ese mineral, CA tan bonico él, no se encuentra en la naturaleza sólo en la leche. Y no sólo es donde se encuentra (podríamos pegarle chupetadas a una piedra de calcio o tomarnos un pastillote y chimpum) es cómo lo asimila nuestro cuerpo. Y el calcio de la leche, razones especistas aparte (que para mí ya valen medio imperio y todo el oro del Perú) acarrean grasa animal y no se fijan en los huesos tan bien como el calcio de las nueces, espinacas, quinoa… Un fruto seco, una verdura, un cereal… El calcio está por todos lados. Es un mineral de la naturaleza. Tenemos la cabeza y el poder de obtenerlo de donde queramos. Sustituye calcio por hierro, proteína (ay! la proteinaaaaaaaaaaa), vitamina… todo, absolutamente todo es sustituible a nivel vegano. Es más, crudivegano (sin tener que cocinarlo a más de 42 grados para no destrozar los nutrientes). Es más, nivelazo frugívoro. Fruta, hortaliza y chimpum.

Hay algunas personas que me preguntáis por recetas para esos alimentos que os ha dicho el doctor, por alimentos para sustituir el gluten o el huevo a niveles alérgenos, por hacerlo divertido, porque sea económico, porque no acabemos, Ana por favor, en el tofu que sabe a mierda pinchá en un palo si no lo cocinas bien (como el queso de Burgos sin sal pero con textura en lengua de yema de huevo, ¿hay algo más asqueroso?) y yo cuento la mía. Pero ojo. La mía es mi creencia. Es lo que a mí me ha funcionado. Es una creencia y no lo doy como ciencia por lo que he comentado antes. Por cada estudio a favor hay uno en contra. “Coma variado y coma de todo” “Leche, cereales y fruta en el desayuno”. Va para dos años que la leche en el desayuno se cogió la puerta de casa y no volvió.
Además de la ingesta de nutrientes está la maravillosa capacidad del ser humano del disfrute y de que gustico da. Por eso no dejo de tomarme un ron a palote seco. Un vino superior con unas bravas. Una cerveza de martes con su doble malta y sus garbanzos tostaos. Un vermouth con sabor a terraza de verano y sus aceitunas rajás. Eso no es por salud ni necesidad nutricional. Es por gustico en el alma y porque no conlleva sufrimiento animal (hablo de mí, repito). No dejo de cocinarme en maravilloso. Porque no es que me haga feliz, es mi terapia. Como otros nadan, corren, bicicletean, salen de marcha o hacen Pilates. No me vale un arroz de bote tres veces por semana. Aunque en mi casa siempre hay arroz de bote. No se puede ser radical salvo en lo que es importante. El especismo es básico en mi vida hoy en día. La salud y el tiempo para una Mahou con Laura y no tener que cocer el arroz 20 min, también caben para que sea flexible y abra el mini tupper y le pegue un calentón de fuego. No soy frugívora o crudivegana no porque no crea que a nivel salud no sean las mejores opciones sino porque implicaría deshacerme de otras cosas que me alimentan el alma. Lo social. La cintura.


Me es sumamente difícil decir lo que he aprendido e incorporado a mi dieta y vida sin una base científica y sin pegaros 40 links de donde lo leí. Y así no sé escribir la verdad. Así que lo suelto a bocajarro y allá vosotros. Os lo imprimís y se lo enseñáis a vuestro médico que os dirá que os podéis limpiar el culo con el papel J   

Bienestar y alimento (Parte I)

Una vez mi amigo David Martínez, ese que me dijo “Cruz, tranquila, siempre se acaba pasando cafés” en un momento de pánico montando un banquete (gran David, gran amic y grandes frases) en referencia a un puesto de trabajo que me ofrecían para el que yo no me consideraba capacitada me dijo “Tú no eres quién crees ser. Es solo una parte de ti. La otra parte es lo que los demás ven de ti. Y esa responsabilidad también la debes asumir, porque tú también eres eso. Puede que no te veas capacitada por tu exceso de responsabilidad pero si alguien ahí fuera cree que lo estás, adelante Cruz. Además. Lo estás. Que lo sepas”. David veía en mí más allá de lo que yo me veía a mí misma. Igual que otra gente a lo largo de mi carrera profesional.

En otros ámbitos de la vida, en lo emocional o a la hora de la amistad, en el carácter que te has forjado tú cara a la galería y el que te han forjado en sus mentes las personas con las que conectas funciona el mismo axioma. Parte de lo que eres es lo que los demás ven de ti. La percepción de ellos. Ojo. Sólo parte. Sería de ego inflador hasta el infinito y reventar allá arriba el pensar que eres lo que los otros creen que eres en única exclusiva. Pies en tierra. Pausa y cautela Sra. Cruz.

Preámbulo para hablar del tema de hoy. Tema del que no me veo capacitada para nada. Alimentación sana. La gente me ve más feliz que 80. Sin alergias ni antihistamínicos, sin medicamentos, sin grandes males y con pequeños remedios. Con energía inaudita para las pocas horas dormidas y la mucha actividad sobre todo cerebral. Con el cutis de cuando tenía 20. Con el tipo de cuando 16 y quieren averiguar, diseccionar, saber: ¿Cómo lo haces? ¿Eres lo que comes?

Porque todo lo achacan al veganismo. Es tan radical, que una mejora así solo puede darse por ese camino. Valor, fuerza y resignación. Dejar lácteos, constricción y reputearse. La mente. Mi cabeza es la que ha hecho el mayor cambio. Ese es el cambio. La conciencia de mí y de mi entorno. Eso me ha llevado al veganismo, a la calma (a la búsqueda de la calma, fuera televisión), al camino de la felicidad por encima del dinero o “propuestas laborales irrechazables” (hay tantas cosas que ya no me la ponen gorda que estoy que no quepo en mi). Pero veo que, a mi alrededor, compañeros y compañeras, sin la conciencia concreta sobre el especismo que ejercemos sobre los animales van abriendo los ojos a que algo hacemos mal.

Ya no me subo al púlpito porque no creo en ellos. Tantos Felipes Gonzalez de mi alma que se me han caído al suelo que creo mucho más en una Angels Ruiz y su “A mí me pasó esto. A mí me funciona”. Lo que os cuento, para quien lo cuento, para los que me preguntáis, Silvia, Lidia, Laila, Sergi, Sandra, David, Andrés, Carmen, Cristina… es mi experiencia personal sobre mi cuerpo. Está claro, cada día lo tengo más claro, que para escribir sobre esto y no ser una revista a lo “Cosmopolitan” debo estudiar nutrición. Porque lo necesito. Porque me gusta. Porque eso si me la va a poner bien gorda.


(Me quedó muy largo el post. Os lo pongo en tres trocitos J)