viernes, 5 de octubre de 2012

Perejil, menta y melisa

Creo que con tanta especia nueva no os he presentado el huerto en condiciones y eso que era el post número uno que quería hacer.  Lista de las plantas actuales acogidas bajo nuestro techo: 2 plantas de perejil (en una jardinera), 6 platas de tomillo, 1 orégano  2 mentas, 3 melisas y 1 albahaca.  Tenía 4 más pero las he dado en adopción a mi hermano Andrés.  Por cierto que desde el sábado no se nada de ellas y como se fueron en una bolsa del Consum y se las dí en un momento lluvia torrencial y no me ha mandado la foto del guasap para que yo vea que están bien pues... estoy preocupada, lo normal.

Aquí os dejo la foto de la menta (hoja más alargada) y la melisa (hoja más redonda)


Foto de la jardinera perejil (es el más agradecido, con un escupitajo crece el pobre, Cote planteatelo para tu terrruño mientras llega la caló a Guadalajara otra vez)


Y foto para mi amiga Silvia que dice que no entiende de la practicidad de la botella del detergente como regadera.  Desenrosco la parte de arriba, lo lleno en un santiamén, y con la boca esa fantástica de que caiga de a poquitos se riega muy bien, plantas grandes y pequeñas.  El agua que sobra en las jardineras cae en los platos y de aquí la pongo en la regadera-detergente para reciclar.



Las novedades en la planta fresa os las cuento en otro post.  Salud a todos

jueves, 4 de octubre de 2012

"Suite francesa" Irène Némirovsky

Hace ya tres años que mi madre me regaló "Suite francesa" de Irène Némirovsky y si actualmente alguien me pide opinión sobre que libro leer o comprar sigo diciendo: Este.

Nacida en Kiev en 1903 y huyendo de la revolución bolchevique, su familia se establece en París en 1919.  Dice la solapa del libro que recibió una educación exquisita y que se licenció en Letras por la Sorbona.  En 1929 con tan solo 26 años publica su primera novela y comienza una brillante carrera convirtiéndola en una de las escritoras con mayor prestigio de Francia. 

Suite francesa se publicó en 2004.  Irène había dejado el manuscrito a sus dos hijas en una maleta y estas lo conservaron por decenios antes de decidirse a publicarla.

Cuando mi madre me la regaló y me dijo "Leetela, Ana" le pregunté "¿De que va?" y me contestó algo de la Francia ocupada en la 2ª guerra mundial "Paso.  Que palo me da la 2ª guerra mundial y todas su pelis y sus infinitos documentales".  "Leetela, hija mia".  Me leí la novela de un tirón.

Irène escribió Suite francesa en 1942 pensando en un libro de 1.000 páginas dividido en cinco partes.  Solo pudo acabar dos.  El 13 de julio la detienen los gendarmes franceses y la deportan al campo de concentración de Auschwitz donde la asesinarán el 17 de agosto de 1942.



Lo peor es el final de su vida, lo mejor lo que nos ha quedado, su obra.  Escrita en tonos grises, blancos y negros, hay franceses valientes y cobardes, judíos avariciosos y generosos, nazis incultos y cultivados, nobles innobles y campesinos odiosos.  "Narra la ocupación nazi en tiempo real contada por alguien que no pudo tener ni la distancia ni la perspectiva del tiempo, ni sabía el final que la novela de su propia vida le iba a deparar." (texto tomado de la contra del libro)  

En la foto que he elegido está con sus hijas Denise y Élisabeth.  Su marido y padre de las niñas Michel Epstein fue detenido y asesinado meses más tarde.  Murió el 6 de noviembre de 1942.  Hasta el último día de su vida Michel pensó que podría salvar a Irène.  Se presentó en el "campo de trabajo" para ocupar el lugar de su mujer y que esta pudiera volver a casa con sus hijas.

Nada más.  Eso es todo.  Altamente recomendable

martes, 2 de octubre de 2012

Especia tres: los libros


Siempre que mi marido me pregunta que quiero para reyes o mi cumple digo lo mismo: Un libro y él siempre me responde lo mismo: No se cual comprarte.  Yo no leo.  Y yo siempre pienso lo mismo:


Soy muy intransigente con la intransigencia como lo era Garp de "El mundo según Garp" de John Irving pero con la edad menos, menos mal, por que era muy incongruente conmigo misma.  De ahí que a pesar de lo que pienso/pensaba me enamoré de mi marido y aquí estamos tan ricamente casados uno contra el otro, uno leyendo y el otro no.

Le conocí después de pasar por otro novio que la primera noche de amor me confesó que su libro favorito era uno que le había dado su madre antes de abandonar su Barcelona natal (nos conocimos en Inglaterra) y lo llevaba con él en la mochila (si, lo admito era un mochilero muy atractivo).  Sacó el libro de la mochila y casi me caigo redonda.  Yo había estado leyendo ese mismo libro semanas antes.  Estábamos en sintonía total!!!.  En este post no pongo el nombre del libro por que ahora me da una vergüenza terrible lo cursi que era, tan poco yo misma, ni siquiera para la época en la que yo rondaba los 25.  El mochilero y yo compartimos 14 meses de amor (el embarazo de la elefanta) y no él volvió a coger muchos más libros. 

Conclusión: los hombres no leen.  Los que me he cruzado en mi vida.  Los de la generación anterior si leen.  Será que como no podían hacer otra cosa… ya sabéis aquello de que no había tele y no se podía pecar de otro modo, pues leían.

Leer para mi es no básico, sino VITAL.  Leo todo lo que me cae en las manos, champús, instrucciones de como montar un bey-blade hasta los ingredientes de un paquete de lentejas.  Blogs, periódicos, facebooks de amigos, de enemigos que se los dejan abiertos, el guasap del movil de mi marido, los folletos del club de mugendo de Gavá, los del club de los abuelos que te regalan un jamón y una excursión con paella por 20€ (este folleto me lo leo muy bien porque no lo entiendo. No sé, luego deben matarte para hacer parrillada contigo para la próxima excursión y cuadrar los costes)... y un largo etcetera.  Pero lo que más gustico me da leer son los libros.

Así que mi especia tres será: Hablar de los libros que me gustan, y de los que me he dejado a medias también (son pocos).  Quedamos pues con especia uno la jardinería y la dos la gastronomía.  Por ahora las tres especias de mi vida.  Recordar que tengo cinco dedos, o diez según dé de sí el blog.  

Este post está dedicado con especial amor a Silvia, la nueva comisionista de la biblioteca de su escuela ¿Se dice así?